
La versión zombie del 2014 regresó en época navideña, un día de inocentes. Aunque en apariencia más organizado, se extrañó su esencia: el escenario de una ciudad plagada por zombies. Y ello requiere -aunque no de manera constante- que tanto zombies y resistencia asuman su rol. Más con cuota de humor que de horror; colindando más con un carnaval que un ataque apocalíptico de muertos vivientes, fomentado por un director y a la vez jurado; la versión zombie del 2014 dejó pendientes. Sin embargo, no faltaron algunas caracterizaciones realmente putrefactas o algunas muy originales que rescatan y hacen un imperdible el zombie walk.