Pachamanca en quechua significa algo así como "olla en tierra". Se trata de un plato tradicional de todo el ande peruano,de compleja preparación realizada para grandes grupos o ceremonias importantes, y cuyos rastros vienen desde el incanato. Ésta presentada en particular es de Huánuco, de Tomayquichua, de los hermanos Ríos, de mi padre, mi herencia. El primer día se centra en preparar el horno, un hoyo en tierra protegido con paredes de ladrillo apilados; se lavan las piedras, mejor si son redondas de río; y se condimenta la carne donde el "chincho", -unas ramas tipo huacatay- componen el ingrediente estrella. El segundo día empieza muy temprano prendiendo leños sobre el cual se colocan las piedras; el objetivo calentar al máximo las piedras. Las buenas piedras no se rompen, para ayudar con ello mi padre las "bendice" con agua y sal, algo que además contribuye con la condimentación. Cuando las piedras arden, se retiran del horno; se prepara una cama de carbón; una cama de piedras y sobre ellas las carnes empezando por las piernas; las papas alrededor. Continúan las capas de piedras y carnes que son techadas con camotes. habas, humitas, plátanos y otros vegetales opcionales. Todo es cubierto por hojas, mantas y luego tierra, buscando evitar las fugas de calor. Una cruz y ramo de flores final, simula el "entierro". La tarea es ardua; operar piedras ardiendo tiene sus complicaciones y requiere más de tres personas trabajando un horno. Un horno promedio arroja doscientos platos, cada uno de medio kilogramo de carne que usualmente es cerdo, aunque puede entrar res, carnero, pollo, cuy, y hasta pescado. Luego de hora y media en promedio empieza el desentierro. Mi padre además incluye un encurtido especial de cebollas y nabos que acompañan bien a la pachamanca. El agape está listo.
Zombi o zombie, dícese de aquel muerto que es resucitado por los vudús
para su servicio. Sin embargo, desde 1968 cuando apareció "La Noche de
Los Muertos Vivientes" de George Romero, el concepto de zombi cambiaría
diametralmente y se instalaría en la cultura popular. Muertos en vida de
lento andar pero gran voracidad y sin control que buscan comer cerebros
o carne humana se convierten en una plaga de proporciones
apocalípticas. Desde el 2010, la plaga zombie invade Lima. La tercera entrega brilló más por concurrencia que por creatividad. Al número creciente de zombies y resistencia, se han agregado los fotógrafos. El correcto orden no ha permitido imaginar un real ataque zombie en la ciudad. El premio se lo llevó un guachimán zombie, expresión más peruana de un muerto viviente. De lo más llamativo: Darth Vader y Don Ramón zombies. Sesión de fotos de putrefactos muertos vivientes
y la resistencia humana que tomaron y recrearon por algunas horas las calles de Miraflores.
Dos categorías: Perros grandes y medianos desde rottweilers, dogos, dálmatas hasta bulldogs, beagles o cockers corren 4.2 km, practicamente una vuelta al Pentagonito; perros pequeños como pequinés, shih tzu o chihuahua corren 1.5 km. De los casi 1500 convocados, muy pocos terminaron la ruta. El primer y segundo puesto a nivel general fueron dos rottweiler.
Sin embargo, la fiesta fue la congregación de todas las razas todas... y sin broncas, ni peleas, pura curiosidad canina. La vedette, un perro bulldog especialista en jugar skateboard; el show, los perros amaestrados; lo conmovedor, un perro pequinés de nombre Princesa (si recuerdo bien) hace dos años en silla de ruedas corriendo la perrotón.
Pero la aventura recién allí empieza. La única posibilidad es tomar un tour en camionetas que surcan por tres días los salares y las punas. El frío en la noche, el sol en el día, la falta de oxígeno todo el día, la dificultad para la digestión, los vasos capilares de la nariz dilatándose hasta casi reventar si no fuera por los mocos, la sequedad de los labios, el saltimbanqui de la ruta, y sin embargo... la inmensidad del salar, los prehistóricos cactus de la Isla Pescado, el árbol de piedra, la laguna colorada, la laguna verde, los gayseres, los volcanes y las cordilleras blancas, todo lo hacen más fácil, más lindo...


